Monday, November 20, 2006

Nº 14 Machuca - Andrés Wood (Chile)

Jueves 23 de noviembre : MACHUCA del director Chileno, Andrés Wood.

Sinopsis: Chile, 1973. Gonzalo Infante y Pedro Machuca son dos niños de once años que viven en Santiago, el primero en un barrio acomodado y el segundo en un humilde poblado ilegal recientemente instalado a pocas manzanas de distancia, dos mundos separados por una gran muralla invisible que algunos, en su afán por hacer realidad los sueños de una época llena de esperanzas revolucionarias, quieren derribar.Uno de estos soñadores, el director de un colegio religioso privado, el padre McEnroe, con el apoyo de parte de los padres, integra en el elitista colegio a chicos de familias de escasos recursos procedentes del poblado, con la firme decisión de que aprendan a respetarse mutuamente. Es así como Pedro Machuca está en la misma clase de Gonzalo Infante y entre ellos nace una amistad llena de descubrimientos y sorpresas.Pero a las dificultades objetivas de este intento de integración se agregan las que se derivan del clima de abierto enfrentamiento social que vive la sociedad chilena.

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Por Rosario Mena

La subjetividad de la mirada de los niños sustenta el enfoque no político de la situación social del país, que Wood ha defendido ante los aislados resquemores que la cinta, masivamente elogiada, ha provocado en algunos sectores. La sobriedad y la coherencia de los elementos históricos y de ambientación; la maestría para rescatar escenas entrañables del imaginario colectivo; la tecnología digital aplicada para borrar las huellas del paso del tiempo que ha transformado a la ciudad de Santiago, son algunos de los factores que hacen de Machuca no sólo una de las grandes superproducciones del cine chileno, sino también una interesante ventana desde donde indagar en nuestra identidad cultural.- ¿Es esta tu película más importante en términos personales? En el sentido de involucrar más libremente tus recuerdos, tu imaginario infantil, tu manera de percibir la realidad, tus emociones?- Sí y no. Todas las películas uno tiene que apropiárselas en términos personales. Lo que sí tiene Machuca, que es un regalo independiente de la historia que se cuente, es que una fibra muy personal, no necesariamente mía, atraviesa toda la película.- La experiencia del colegio y el contexto de la película son una muestra de la idiosincrasia chilena en general. ¿Qué tanto ha cambiado esa idiosincrasia, en cuanto a los modos de hablar, de relacionarse, de ejercer el clasismo o las costumbres en general?- El cambio más relevante es que las relaciones reales intersociales son cada vez más escasas, y por lo tanto el clasismo es más exacerbado que en esos días. Lo demás no ha cambiado tanto.- En cuanto al rescate histórico, ¿contrastaste datos, en qué fuentes te basaste?- Mé basé en la memoria subjetiva, en el relato oral y también en libros, diarios, televisión y documentales. La idea nunca fue hacer la versión oficial de esos años.- En cuanto a la ambientación, ¿cómo definiste el paisaje urbano de la época, con fotos, con documentos? ¿Qué cosas fueron las más difíciles de lograr?- Me basé en las mismas fuentes, pero la idea fue siempre que nada nos sacara de los personajes. Es muy tentador llenar de música, modas e íconos de la época. Evitamos ese protagonismo.

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Por Miguel Navarrete

Para el director, Machuca es una película que resultó tal cual los realizadores la querían hacer, logrando una conexión especial con el público debido a la historia de la película, además de tratarse de una cinta que rememora una época que no es tocada habitualmente por los cineastas chilenos.

“Yo pienso que realmente el cine de ficción todavía tiene una deuda, la de mostrar esa época de la historia de Chile; había un gran prejuicio que decía que el cine chileno se dedicaba a este tema, pero es un falacia, uno ve las películas y pocas han ido a rescatar esa época. El tema siempre cruza las películas, pero no va ahí directamente”, indicó.

En ese sentido, Wood fue enfático: “Cuando el cine pretende ser arte es muy importante que vaya a recoger una parte de la historia tan dolorosa y que tiene tantas visiones. Eso nos permite discutir y debatir esos hechos; es casi un deber del cineasta abordar esa temática”.
Lo particular de la pelicula

Lo rescatable de Machuca, según su director, es que de alguna manera la historia no explica explícitamente la situación que vivía el país en términos políticos en el año 1973. “La virtud de la película es no explicar nunca nada. Eso permite que mucha gente en diferentes países se sienta identificada y pueda entenderla; es la visión absolutamente sesgada del niño. Eso la hace muy particular”. Es que “Machuca” más que tratar el tema de la Unidad Popular y de Allende, retrata la amistad de dos niños en un país en crisis política; “por eso es muy universal”, enfatizó Wood.

Las dos caras del éxito

Para el realizador, el éxito que ha tenido el film es relativo, si lo tomamos en relación al concepto de éxito que se maneja en la industria cinematográfica. Según Wood hay que hacer un cine que “nos toque como personas, que sea importante, independiente del éxito que obtenga”.

“Esta idea de éxito así como se entiende hoy no me cuadra, menos con películas que son tan sentidas para nosotros que las realizamos como para la sociedad”, puntualizó.

El doble triunfo de Machuca

El colectivo chileno de periodistas y comentaristas especializados mabuse.cl (www.mabuse.cl) publicó un artículo que explica parte del éxito de la película.

Jorge Letelier, miembro del equipo de redacción del colectivo habla de dos ámbitos. “El triunfo de Machuca es doble: por un lado reconcilia al siempre veleidoso espectador de cine local con el tema más desgarrador de la historia de Chile, pero por sobre todo, y es aquí el gran triunfo de la cinta, Machuca significa una experiencia de primera mano, un ajuste de cuentas del director con su propia historia personal, con sus fantasmas y culpas en una situación particularmente ilustrativa de la debacle moral y social que se haría patente a partir del golpe militar”.

Tuesday, November 14, 2006

N° 13 Azul - Krzysztof Kieslowski (Polonia)

Este jueves 16/10 en Casa Azul :

AZUL del director polaco, Krzysztof Kieslowski.

Sinopsis: En un accidente, Julie pierde a su marido, famoso compositor, y a su única hija. Tras el inicial abatimiento, intentará cortar con el pasado: trata de empezar de nuevo de otro modo y en otro lugar, pero le será difícil olvidar la vida que dejó atrás. Con notable generosidad atiende a las necesidades de sus criados y de su madre. Los acontecimientos le llevan a descubrir que va a nacer un hijo natural de su marido, y dispone todo como para el heredero... Y, contra su inicial deseo, continúa una inacabada partitura de su marido, infiel y mentiroso, quizá menos autor que ella de su música... se trata de un "Concierto para la unificación europea" cuya parte coral recoge el texto, en versión griega, del himno a la caridad de San Pablo (capítulo 13 de la 1ª carta a los Corintios), donde se afirma que el amor (la caridad) sobrevivirá al tiempo: "Si no tengo caridad, no soy nada (...) La caridad nunca acaba. Las profecías desaparecerán, las lenguas cesarán, la ciencia quedará anulada".

Wednesday, November 08, 2006

Me muero por Sharon - Entrevista a Carlos Aspúrua (analitica.com)

Amigos

Reproducimos por encontrarla muy buena, la entrevista que le hizo Carlos Ancheta a Carlos Azpúrua en Venezuela Analítica de ayer. La pueden leer en http://www.analitica.com/va/entrevistas/7706669.asp y también aquí en Casa Azul

Saludos
A 003

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Director de la película "Mi vida por Sharon o ¿Qué te pasa a tí?”
Entrevista a Carlos Azpúrua
Carlos Ancheta
Martes, 7 de noviembre de 2006

-¿Cómo surge la idea de "Mi vida por Sharon”?”

La historia parte de un episodio absolutamente real en el que fui secuestrado por un grupo de delincuentes que trataron de robarme la camioneta, pero en medio de aquel conflicto se desarrolló una situación afectiva, que me dio pie para resolverla. Y para esta película, el explorar la comunicación entre un delincuente y un pícaro criollo, cuya salida estuvo en entender el código de esos seres, me fascinó.

A raíz del secuestro me surge la idea de desarrollar las contradicciones de mi vida y de una manera u otra, digamos, la de los personajes que estaban cerca de mi en ese momento y fue realmente impactante.

Entonces, se me ocurrió la posibilidad de desarrollar el tema con humor, con sarcasmo, sin intenciones de juzgar a quienes me secuestraron, ni a nadie. Los seres humanos somos buenos y malos. Así sea el delincuente más furibundo, así sea la persona más buena del mundo, está llena de contradicciones.

Creo que lo que me interesa de Mi Vida con Sharon es haber podido desarrollar un lenguaje, situaciones paralelas que gradualmente van cambiando en medio del proceso dramático. Y sobre todo, manejar el humor y al sarcasmo como elementos superefectivos para narrar las diferencias y las contradicciones de la sociedad venezolana actual.

-Entonces, ¿Mi Vida con Sharon, tiene algo de autobiográfica?

Si, esta película tiene, de una manera u otra, parte de mis vivencias, de mis contradicciones, de mis experiencias. La vida afectiva de Carlos, el protagonista de la película, aunque tiene mucho de ficción, también tiene mucho de mi vida, que también, a veces está hecha trizas y pedazos. Carlos vive situaciones muy azarosas en medio de anhelos y posibilidades de recuperar su matrimonio y, al mismo tiempo, vive tremendas contradicciones, ya que cumple con sus compromisos pero el destino le guarda sorpresas bien particulares que se van desencadenando al calor de la película.-Una historia es la que dice la sinopsis del proyecto de la película y otra, la que resulta cuando el film está listo; siendo así, cuál es la historia que narra "Mi Vida por Sharon o

¿Qué te pasa a ti?

Mi Vida por Sharon narra una historia que nos hace reflexionar sobre lo que es el sentido del materialismo en un ser humano, como un individuo en un momento dado puede valorar más la apariencia que su familia, su estabilidad amorosa.

La película nos dice que sí, que existimos en una sociedad llena de contradicciones, pero que esa sociedad tiene sus códigos. Y en la medida que los conoces, los manejas, puedes, de alguna forma u otra, incidir en tu destino y en tus posibilidades, digamos, de triunfar. Creo que la suerte juega mucho que ver en esto.

Creo que Carlos es un hombre con suerte. Yo, en particular, creo en la suerte. Creo que la suerte es consustancial a la actitud ante la vida de un ser humano. Y pienso que invertir los roles donde, te repito, no hay un criterio ético, ni juzgo a priori. Todos somos en parte buenos y todos somos en parte malos. No es un problema de crear culpables, buscar culpables, ni definir buenos y malos.

-Luego de haber realizado un cine tan comprometido socialmente con documentales tan importantes como “Amazonas, el negocio de este mundo” o filmes de crítica social como “Disparen a Matar”, ¿Cómo te sentiste realizando una comedia?

Esta es una de las películas que he disfrutado más. Me he sentido profundamente libre porque muestra, en el fondo, extraordinarias contradicciones. Y sobre todo disfruté mucho trabajar con el humor, con el sarcasmo. Todo fue un descubrimiento. Y creo que es un camino que me gustaría seguir abordando. Me siento con posibilidades, cómodo con el manejo de los actores.-

¿Qué tiene "Mi Vida por Sharon o ¿Qué te pasa a ti0”? de tus otras películas?

Esta película y “Amaneció de Golpe” son parecidas en sus tiempos cinematográficos: comienzan en la madrugada de un 24 de diciembre y terminan en la madrugada de un 25 de diciembre. En ese tiempo se da la historia cinematográfica. Y todo lo que ha sido una estrategia de ir labrando montajes paralelos sobre situaciones que se van fracturando y viviendo como un goce, digamos, de lo dramatúrgico. Y eso me encantó.

-¿Si la semana que viene tuvieras que comenzar un nuevo proyecto de película, harías un drama o una comedia?

Creo que la semana que viene no haría nada pero para después tengo dos ideas que me gustan y contemplo la posibilidad de hacerlas; una histórica, y otra, una comedia trágica, con ironía y sátira. Eso me gusta.

Y, bueno, vamos a esperar a ver cuándo me llegan las ganas. Porque el problema en la vida es tener ganas y quedar con ganas. Ahorita no tengo muchas ganas de comenzar un nuevo proyecto porque es extenuante. Y no lo digo como una situación de agotamiento, lo digo como una experiencia difícil en las condiciones que en estos momentos se está produciendo cine en Venezuela.

No es justo cómo estamos produciendo y esa es una de las grandes reflexiones que hay que realizar en este momento sobre el cine nacional. La distribución de la ganancia es 80 % para los distribuidores y exhibidores y el del otro 20 % los productores tienen que hacer los pagos a las instituciones co-productoras.

Creo que el Estado tienen que hacer una reflexión muy clara para lograr, digamos, una dinámica de comercialización, una dinámica de producción, donde los productores podamos tener el estímulo, no solamente creativo, sino también económico. Hay que crear condiciones donde los porcentajes que recibimos respondan proporcionalmente al inmenso esfuerzo que significa hacer cine.-¿Qué me puedes decir de los actores y actrices de esta película, cómo fue tu experiencia con ellos?

De las situaciones que más disfruto, no solamente en esta película, sino en todas las que he hecho es dirigir actores y actrices.

Gradualmente uno va ganando más experiencia, soltura y confianza. Pero, el actor para mi es como la pintura para el pintor, o el muñeco del ventrílocuo. Yo soy el ventrílocuo y ellos y ellas son los muñecos, en el mejor sentido de la palabra.

No hay cosa más agradable que ir sintiendo la capacidad histriónica, aunque hay que reconocer que no todos son buenos actores o actrices, los hay mecánicos y también el histriónico, el mago, el que te da la emocionalidad que tú quieres. Es ese momento en que tú abandonas la posición de cámara y tienes controlado todo, cuando te vas a ensayar con tus actores y actrices, y entras en una interacción profunda, intuitiva, tomas contacto con ese ser que es capaz de reproducir el papel del personaje que tú quieres. Esa es quizás una de las experiencias más agradables como Director, reconociendo, por supuesto, el aporte de quienes actúan.

Creo que la mejor virtud que uno tiene como Director es darles libertad a ellos cuando entienden el papel, cuando están dentro de la psicología del personaje y disfrutar de su creatividad sobre la base de una compenetración director-actor.

Esa es una sensación encantadora porque sientes que traducen tus emociones, traducen el personaje, y los personajes son tus emociones y, por supuesto, a través de lo que es la interpretación del libreto.

-¿Cómo fue la relación con el equipo que hizo la película?

Con todos extraordinaria. Adriano Moreno, el fotógrafo, es mi gran amigo y ha hecho tres películas conmigo. Soy amigo de Mimí desde hace muchos años y nos queremos mucho. Pero, por el contrario, no conocía a Carlos Mata, y con él se desarrolló un afecto muy especial. Otro ser que me regaló esta película, con cariño y con mucho placer, es la amistad de Huascar Barradas, el extraordinario músico que estuvo a cargo de la banda sonora.

Con los técnicos me fue muy bien. Yo creo que en esta película tuve la posibilidad de trabajar con muy, muy buenos técnicos, como los tenemos en el cine nacional. Tuvimos, una que otra dificultad, pero, en todo caso, acuérdate que el Director, entre otras cosas, tiene que saber escuchar, no subestimar y ser receptivo a cualquier recomendación en un momento dado.
Dirigir es un privilegio que tiene la posibilidad de escuchar a 7, 8, 10 técnicos que están totalmente integrados al cine, con unas ideas inclusive mejores que las tuyas. Nosotros los directores pasamos hasta varios años sin hacer cine, y estos técnicos, asistentes de dirección, directores de fotografía, maquinistas, están en una dinámica mucho más ajetreada y continua. Eso genera stress. Lo importante es que tú, como director, sepas asimilar las recomendaciones positivas. Pero, sobre todo, tienes en tu mano lo más importante, que es la última decisión. Tú eres el que decide en un momento dado si asumes o no una recomendación. Pero lo importante es saber escuchar a los demás.

-En cuanto al proceso de guión, ¿cómo fue la dinámica con Mónica Montañés, la guionista de "Mi Vida por Sharon o ¿Qué te pasa a ti?”

Yo me senté a hablar con Mónica 2 ó 3 veces y, a partir de allí, ella escribe Mi vida por Sharon y empieza todo el proceso de evolución. Entonces surge el gran drama entre los directores y los guionistas y es que tú, como Director, tienes que ubicar eso que es literatura en el cine. Es decir, lo que tú tienes realmente que hacer es que la intención, el concepto de la historia quede en la historia que tú vas a narrar cinematográficamente.

Un guión tiene varias implosiones. Una implosión podría ser la lectura de los personajes donde se sienten más cómodos con un dialogo que con otro. Una lectura de un guión implica que te des cuenta que es muy largo, que tienes secuencias extremadamente largas, diálogos que tienes que recortar.

La puesta en escena de un guión implica que el mínimo movimiento de las cámaras y la interacción con los actores te modifica, de alguna manera, produce de nuevo una implosión en lo que está planteado. Y después llega, quizás, la mayor implosión, por decírtelo más fuerte: la de montaje. Puedes editar toda la película cronológicamente, como estaba hecha, o después te das cuenta que es mejor empezarla el final, por darte un ejemplo extremo. O terminas con una película de dos horas y tienes que reducirla a 94 minutos, y ves que se te cae la secuencia, que es repetitiva… y la otra implosión es todo lo que implica la connotación de ese drama, ¿verdad?, darle la connotación a través de la música…

De tal manera que el guión cinematográfico es una conversación, una discusión, o una reflexión, que no se agota, entre un director de cine y los guionistas. Siempre los guionistas terminan con un sabor bastante particular en la boca.

Pero lo importante es que quien escriba entienda que el espíritu, el concepto, la opción narrativa, la interpretación subjetiva de los personajes y, sobre todo, la orientación de la historia está interpretada dentro de todo ese proceso tan complejo que es realizar un largometraje. Y allí radica, muchas veces, las diferencias que pueden haber entre quien escribe y quien dirige para cine.-¿Dime lo importante a destacar de la producción?

"Mi Vida por Sharon o ¿Qué te pasa a ti?” es una película que hice con dos fracturas de costilla, un esguince doble en el pie. Es una película casi reventada. Pero en todo caso, quizás lo que probé con ella es que la tenacidad, la pasión, por hacer lo que uno quiere supera hasta situaciones físicas muy difíciles. Eso lo destacaría por un lado pero, por el otro, destacaría esa absurda manera de vivir de la apariencia, vivir con una visión equivocada de la vida que no permite a este personaje entender, como a muchos hombres, un machismo absolutamente cómodo y de alguna forma irresponsable, por decirlo de alguna manera.

Pero, como te dije antes, esta película no se trata de cuestionar a priori, se trata simplemente de reflexionar. Pero creo que me aproximo a interpretar este país en este momento. El público dirá si lo logré o no. Y ojala que lo haya hecho.

-¿Cómo te sientes con el resultado final del trabajo?

Me gusta, me siento bien, me río, de "Mi Vida por Sharon o ¿qué te pasa a ti?”. Me siento complacido de haberla hecho. Creo que hice una película fresca. Aunque algunas veces pienso que he podido ser más atrevido, más irónico, más sarcástico. Pero en todo caso, esa película me llena de satisfacción. La veo y la veo y me río mucho. Me río de mi mismo.

Currículo:

Carlos Azpúrua, Director

Nacido en Caracas en 1949

Inicia su carrera de cine como autodidacta. La obra, tanto documental como de ficción se ha orientado al compromiso de las luchas sociales, ecológicas e indigenistas.

Realiza su primer documental en 35 mm. “Yo hablo a Caracas” en 1977, el cual genera una polémica nacional a través de 350 foros públicos donde se tratan los problemas ecológicos y derechos humanos de los indígenas venezolanos. El documental llega al Congreso de la República de la mano de un Movimiento por la Identidad Nacional) que lucha contra los métodos de evangelización compulsivos ejercidos por las Misiones protestantes Nuevas Tribus en el Amazonas venezolano.

En continuidad con esta tendencia filma testimonios de indígenas, campesinos, obreros y excluidos urbanos en un recorrido por Venezuela. Su filmografía va constituyendo un apoyo fundamental para el movimiento ecológico-indigenista y la sociedad civil en documentales como “Pesca de Arrastre”, “Caño Mánamo”, “El Barrio Cuenta su Historia”, “Detrás de la noticia”, “Amazonas, el negocio de este mundo” y “Bosque silencioso”

Más de ochenta (80) premios nacionales e internacionales ratifican la calidad de su obra documental y de ficción.

En cuatro oportunidades entre 1987 y 2001, recibe el premio otorgado por la Conferencia Episcopal Venezolana “Monseñor Pellín”, uno de estos como Personaje del Año en cine por su participación en proceso legislativo de la Ley de Cine, sancionada en 1993.

Es electo Presidente de la Asociación de Autores Cinematográficos (ANAC) por dos períodos consecutivos desde 1997 a 2001.

Continuando con su temática de indagación de la realidad realiza su primer largometraje de ficción con guión de David Suárez, “Disparen a Matar” cuyo tema es la impunidad policial. El film cosecha 18 premios internacionales entre ellos el Colón de Oro de Huelva (España)

Su segundo largometraje “Amaneció de Golpe” con guión de José Ignacio Cabrujas, habla de la sociedad venezolana a partir de los golpes militares de 1992. El film obtiene 12 premios nacionales e internacionales, entre ellos 3 en el Festival de Huelva.

Ambas películas fueron nominadas a los Premios Goya en España.

Azpúrua Continúa la realización de su obra documental entre 1999 y 2004, destacándose “La tragedia natural de Vargas”, “La Montaña rasgada”, “Cruz Roja” y una serie de documentales para PDVSA, entre ellos “Juan Pablo Pérez Alfonso” y “Conspiración Petrolera”, culminando con un documental sobre el Festival Mundial de Poesía, Venezuela 2004.

En el año 2002 es designado por el Ministro de Educación, Cultura y Deportes como Comisionado Especial para la Reforma de la Ley de la Cinematografía que se aprobó en la Asamblea nacional

En 2003 promueve la creación de la Fundación Festival Iberoamericano de Caracas de la cual es Presidente,

Carlos Azpúra recibió el Premio Nacional de Cine 2006, por sus méritos como realizador y gestor de la cultura cinematográfica en el país

Mi Vida por Sharon, ¿o qué te pasa a tí?”, con guión de Mónica Montañés, es su tercer largometraje de ficción.

ancheta@intercable.net.ve

N° 12 Niños del cielo - Majid Majidi (Irán)

Este Jueves 9/11 en Casa Azul, y gracias a la amabilidad de Libia Barrios, nuestra amiga de la Embajada de Irán :

NIÑOS DEL CIELO de Majid Majidi.

Excelente ocasión para estudiar la estructura clásica del guión.

Sinopsis : El director, con sensibilidad y aplomo, cuenta la historia de un niño llamado Ali, que pierde los zapatos de su hermana y hace lo que puede por conseguirle unos nuevos sin que su padre, acorralado por la pobreza, se entere de lo que acaba de pasarles. Una película conmovedora sobre la esperanza, la solidaridad y la fraternidad entre los niños.

Wednesday, November 01, 2006

N° 11 Princesas - Fernando León de Aranoa (España)

Jueves 2/11 en Casa Azul : En esta ocasión veremos y estudiaremos "PRINCESAS". Del mismo director español de "Lunes al Sol" , Fernando León de Aranoa.

...Ya la viste, .....vuélvela a ver, ....que esta vez vamos a profundizar.

Suma tus amistades a la Tertulia, invítalas, ....buscamos gente que aporte entusiasmo y conocimiento.

Sinopsis:

Ésta es la historia de dos mujeres, de dos putas, de dos princesas. Una de ellas se llama Caye, tiene casi treinta años, el flequillo de peluquería y un atractivo discutible, de barrio. Zulema es una princesa desterrada, dulce y oscura, que vive a diario el exilio forzoso de la desesperación. Cuando se conocen están en lugares diferentes, casi enfrentados: son muchas las chicas aquí que ven con recelo la llegada de inmigrantes a la prostitución. Caye y Zulema no tardan en comprender que, aunque a cierta distancia, las dos caminan por la misma cuerda floja. De su complicidad nace esta historia.